De la Logística 1.0 a la 4.0: ¿Cómo llegamos aquí?

Cada Revolución Industrial y Logística se ha dado como consecuencia de la introducción de nuevas tecnologías y procesos, que han cambiado radicalmente las cadenas de suministro y el intercambio de mercancías, pero rara vez su implementación es abrupta y se puede atribuir a un solo invento o en un solo año de inicio o fin.

La generalización del acceso a internet y los avances en tecnología digital nos aportan nuevas maneras de hacer negocios, de transferir recursos e información y como consecuencia se le atribuye el origen de lo que conocemos como la Revolución Industrial 4.0, que se acompaña de la Logística 4.0.

La primera Revolución Industrial: Logística 1.0

En 1785, el inglés Edmund Cartwright construyó la primera teladora accionada por una máquina de vapor. Este invento marca el inicio de un cambio del trabajo manual a la mecanización de la producción que se conoce como la primera Revolución Industrial.

Durante esta Revolución Industrial las cadenas de suministro eran locales y la mayoría de las empresas se abastecían con productos que encontraban en su región cercana. Las redes de comercio internacional eran prácticamente inexistentes y la producción estaba ligada a la disponibilidad de materia prima de fácil acceso.

En esta época, se construyeron también las redes de transporte ferroviario que redujeron significativamente los tiempos de transporte de mercancías a nivel nacional o regional pero se creaban cuellos de botella en los almacenes. El almacenaje de mercancía requería el movimiento producto por producto o caja por caja, ya que los almacenes se consideraban como simples espacios para guardar materias primas o productos terminados y la mano de obra era barata y poco cualificada.

La segunda Revolución Industrial: Logística 2.0

Desde la invención de la primera máquina a vapor, pasarían más de 100 años de avances en mecánica gracias al uso de materias primas como como el acero, el cobre o el aluminio. La introducción de la electricidad y el petróleo a principios del siglo XX marcan el paso a la segunda Revolución Industrial por las nuevas posibilidades que ofrecían en las cadenas de suministro.

La globalización de la industria y el incremento de la población hicieron clara la necesidad de medios de producción masivos. Los principios de racionalización del trabajo de Frederick Taylor completaron un cambio drástico en la cadena de suministro y los almacenes se transformaron con la introducción de herramientas modernas como el montacargas o las cadenas automáticas de producción.

El desarrollo de la industria para sostener la logística bélica durante la segunda guerra mundial, permitió una mayor reducción de los tiempos de transporte y la masificación de sistemas estandarizados de almacenaje como el palé o el contenedor. Se introdujo el concepto de gestión de cadena de suministro global cuando las grandes empresas accedieron a proveedores y mercados internacionales.

La tercera Revolución Industrial: Logística 3.0

En 1969, se introduce en Estados Unidos el controlador lógico programable, el primer ordenador utilizado para la automatización industrial de procesos electromecánicos. Este invento marca el inicio de la tercera Revolución Industrial permitiendo programar diferentes labores para una máquina y eliminando así la rigidez de las cadenas de producción con máquinas dedicadas a un solo proceso.

El desarrollo de la programación y los avances tecnológicos en los años 70 en Japón, permiten reducir costes e incrementar las capacidades de los robots industriales, que transforman las líneas de producción. Además, con el incremento del uso de ordenadores en las empresas, se desarrollan los primeros softwares dedicados a la gestión de la cadena de suministro como Sistemas de Gestión de Almacenes (WMS por sus siglas en inglés) y Sistemas de Gestión de Transportes (TMS por sus siglas en inglés). Estos sistemas traen beneficios significativos en la planificación y control de los procesos de almacenaje y transporte de mercancías.

A su vez, las cadenas de suministro globales se abren a todas las empresas y se masifica el comercio internacional. Los tratados de libre comercio permiten la descentralización de las líneas de producción y la introducción de internet permite un nivel de interconexión y oportunidades de negocio nunca antes vistas.

La cuarta Revolución Industrial: Logística 4.0

Si bien los orígenes de Internet se remontan a los años 70, su uso y aplicabilidad se mantuvo relativamente limitado hasta finales de los 90 cuando se masifica el uso de los ordenadores personales. A finales de los 90 y durante la primera década de los 2000, el acceso a internet permite una aceleración de la tercera revolución industrial, pero no es hasta la aparición de los primeros productos inteligentes (“smart products and smart services”) que permiten la conexión móvil entre productos y personas, que se considera el inicio de la cuarta revolución industrial.

Según Laura Domingo, investigadora de la UST de Noruega en ingeniería mecánica, el término de Industria 4.0 apareció por primera vez en 2011 cuando el gobierno alemán inicia su Proyecto Industrie 4.0 con una serie de propuestas para reforzar la competitividad de la industria alemana. Es por estas fechas que se introducen conceptos como robots inteligentesvehículos autónomos e información en la nube que buscan reemplazar u optimizar procesos y tareas a todos los niveles de la cadena de suministro. Además, la digitalización de los procesos logísticos conduce al incremento del flujo de información compartida, que requieren procesos de análisis de la información masiva (Big Data) y procesos descentralizados, transparentes y rápidos de transferencia de información (Blockchain).

¿Y ahora qué?

Si bien estamos en una etapa muy temprana de la cuarta Revolución Industrial, los gigantes tecnológicos y las grandes empresas de consumo ya están digitalizando sus cadenas de suministro con las tecnologías más avanzadas. Algunas de estas tecnologías requieren inversiones sumamente elevadas así que su adopción será progresiva, pero existen algunas soluciones que permiten la digitalización de procesos logísticos de manera sencilla y a bajo coste. Stockabee es una de estas soluciones y por ello, ayudamos a nuestros clientes a dar el paso de la logística 3.0 a la logística 4.0.